FQU - QUINCHO
Compacto, funcional y cálido.Ideal para quienes buscan su primer espacio propio o una inversión segura.
En este modelo pensamos en la vida cotidiana como punto de partida: un espacio fácil de mantener, luminoso y bien orientado. Cada decisión —desde la altura de las aberturas hasta la ubicación del baño— busca equilibrio y funcionalidad. La idea es ofrecer un hogar donde nada sobre, pero tampoco falte.
De cómo entra la luz en invierno, de dónde se acumula el calor, de cómo se vive un desayuno frente a la ventana o una tarde con amigos junto a la estufa. Cada espacio está diseñado desde la vida real, no desde la foto. Las proporciones son justas, los materiales nobles, los recorridos simples. Nada está de más, pero todo tiene un motivo. La cocina y el estar se integran sin forzar. No hay muros innecesarios ni pasillos largos. Los ventanales amplían visualmente los metros cuadrados y traen el paisaje adentro: el bosque, la nieve o la montaña. Cada modelo tiene una orientación pensada, una ventilación cruzada natural y una sensación de calidez que no depende de la decoración, sino del diseño. Los materiales no buscan destacar, sino acompañar. El ladrillo aporta masa térmica y una textura atemporal. La chapa protege, liviana, sin complicaciones. La madera aparece donde debe: en los detalles, en las sombras, en la calidez de las manos. Todo está elegido para durar, envejecer bien y requerir poco mantenimiento. Diseñar una vivienda Fracción es elegir tranquilidad. Saber que todo encaja: desde los costos hasta la construcción. Que hay un método detrás de cada decisión. Porque el diseño no está para complicar, sino para ordenar y hacer la vida más fácil. No diseñamos para la foto. Diseñamos para la vida que sucede entre fotos. Cada modelo —Mono, Quincho, 1 Habitación o 2 Habitaciones— responde a un momento distinto: el que empieza, el que invierte, el que agranda la familia, o el que busca un refugio sin complicaciones. Todos comparten el mismo lenguaje: simple, eficiente y humano. Construir no debería ser un acto de fe. Debería ser un proceso claro. Y eso es Fracción: casas que se entienden, se disfrutan y se terminan.













